Parte 7 de 10 · El que se sale de la fila
Alergia existencial
Cuando todo parece estar bien, pero algo dentro de ti empieza a joder y a manifestarse incluso físicamente, es el inicio invisible de la ruptura.
De niño yo respondía sin dudar: quiero ser ingeniero de la luz. No sabía bien qué significaba, pero me lo impuse como destino, mi padre había estudiado ingeniería electromecánica y por azares de la vida no pudo terminarla; yo juré que iba a cerrar ese círculo. Años después entré a LA empresa. La gran casa. El lugar donde esos ingenieros se vuelven adultos, hombres.
Di todo de mí, más de lo que cualquiera hubiera pedido y muchas veces más de lo que yo tenía. Ascendí rápido porque traía hambre y porque decía que sí a todo.
No vengo a ver si puedo; porque puedo, vengo.
Esa frase me acompañó como amuleto… y como cadena.
En apariencia era yo perfecto para un panfleto motivacional: resultados, reconocimientos, retos nuevos cada dos o tres años. Nada de monotonía, eso me encantaba, cada cambio traía una meta visible que yo transformaba en medalla invisible que me colgaba con orgullo. Y, sin embargo, algo empezó a aflojarse por dentro. No fue súbito, fue una grietita, un susurro que primero ignoré y a fuerza de lo mismo, aprendí a callar.
Es curioso cómo cuando algo no anda bien, y nosotros estamos viviendo en automático, no nos escuchamos ni introspectamos, no detectamos o podemos confundir las cosas, al principio lo confundí con cansancio, luego con mal humor, después con rebeldía.
¿Cómo le llamas a la sensación de no pertenecer?
¿A no querer estar?
¿A no querer, querer?
¿Cómo le llamas a ser consciente que todo cuanto tienes viene de ahí, pero realmente te vale madre?
¿Cómo le llamas a esa sensación de que todo te pesa, que nada te importa y por más que revisas no encuentras nada mal?
Hoy después de tanto trabajar en mí, lo puedo decir claro: era incomodidad, incomodidad existencial, algo como una alergia que te brota en todo el cuerpo y no puedes controlar…
Una alergia que no se quita, porque no viene de afuera, viene de estar viviendo una vida que no se siente tuya, viene de estar acercándote al umbral…