Saltar al contenido

El desde dónde en operación

4 min de lectura

Soy un creyente de que debemos salir del automático. Que debemos hacer pausas y disociarnos del día a día para que en conciencia hagamos cambios. De ahí nace mi interés por escribir y compartir lo que de una manera u otra me ha ayudado a tener resultados, a rectificar cuando no los hay, pero principalmente a hallarle sentido a lo que hago.

Ayer les platiqué de uno de los programas que me formó y del colapso que me hizo cuestionarlo. Hoy quiero mostrarte algo más concreto: cómo se ve el desde dónde cuando opera en decisiones reales.

No en teoría. En tres casos de mi propia vida.

Primero: la sala de juntas.

En un evento relevante de mi vida corporativa pasada, se presentó una problemática grave en un área técnica que no era mi expertise. Estaba con mi primer equipo directo, alrededor de ocho personas, todos con caras tensas esperando que el jefe tuviera la respuesta. En ese entorno el jefe lo sabe todo — o finge saberlo.

Lo que dije fue: “La falla es mecánica y de esto yo no sé. Pero ustedes son los expertos y son los mejores. Lo que yo sí sé es analizar, preguntar, tomar decisiones y sostenerlas. Así que todos vamos a aportar lo que sabemos hacer bien.”

La incredulidad fue palpable.

Pero el equipo se activó y encontramos la falla.

Desde dónde lo hice: no desde el miedo a parecer pendejo, desde la certeza de que mi valor no dependía de saber lo que no sabía. Le di énfasis a lo que sí sabía, asumí el liderazgo y cada quien pudo desempeñarse en su rol específico. Esa diferencia de un milímetro cambió todo lo que pasó después en esa sala.

Si lo hubiera hecho desde el miedo, hubiera fingido. Y probablemente no hubiéramos encontrado la falla.

Segundo: la piña.

Tengo un agronegocio, cultivamos piña y la decisión de entrar a ese negocio podría contarse como estrategia de diversificación del holding, como apuesta de largo plazo en agronegocios, como decisión de mi marco RT, específicamente en lo concerniente a invertir, bien estructurada.

Todo eso es verdad, pero no es el desde dónde completo.

El desde dónde completo incluye esto: ese negocio lo arrancamos con mi hermano Raúl y esa decisión fue también una forma de construir algo juntos, de reencontrarme con él en un proyecto que nos pertenece a los dos, que no existía antes de que lo creáramos, que lleva nuestro sello.

Desde dónde lo hice: no solo desde el cálculo financiero, también desde la construcción compartida con alguien de mi sangre.

¿Cambia el negocio ese desde dónde? En los números, no, en cómo lo vivo, completamente, cada cosecha no es solo resultado, es algo que construimos juntos.

Y ahora que la purga piñera llegó y el mercado se complicó, es lo que hace que resistir se sienta diferente. No solo estrategia, también propósito.

Tercero: estas redes.

Durante años renegué de las redes sociales, las critiqué, las evité, me parecían superficiales, ruidosas, un escaparate de egos.

No estaba equivocado en el diagnóstico, estaba equivocado en el desde dónde cuando lo juzgaba.

Porque el problema no eran las redes, era que yo no tenía claro qué haría en ellas ni para qué. Y sin ese desde dónde, las redes son exactamente lo que critiqué: escaparate.

Lo que cambió fue cuando terminé de armar el Universo Umbral y me dije: esto no es solo mío. Lo que viví, lo que sentí, lo que me dolió, si puede servirle a alguien más, tiene que salir. Y no hay forma más directa de llegar a más gente que esto.

Y hubo algo más: tal como lo descubrí en mi diplomado de desarrollo humano y lo ratifico cada día, me gusta la gente, me gusta hablar con la gente, conectar, enseñar, compartir; eso es lo que soy, no lo que hago. Lo que soy.

Desde dónde entro a redes hoy: para ser útil, más que para ser visto.

Tres decisiones, tres desde dóndes distintos, una sola lógica detrás de los tres:

Lo que haces no cambia. Cambia el lugar desde el que lo haces. Y ese lugar lo cambia todo, cómo lo vives, cómo lo sostienes, cómo lo compartes y cómo te sientes cuando las cosas salen mal.

Ontología en Acción no es un marco que consultas antes de decidir. Es lo que ya estás usando, bien o mal, en cada decisión que tomas.

Los tres casos de hoy no son ejemplos de haberlo aplicado correctamente, son ejemplos de haberlo vivido conscientemente, de haber pausado antes de actuar y preguntarme: ¿desde dónde voy a hacer esto?

Esa pausa es todo, no cambia lo que haces, cambia quién eres mientras lo haces.

Y eso, con el tiempo, cambia todo lo demás.

No es lo que haces. Es desde dónde lo haces.